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Investigación, desarrollo, innovación y propiedad intelectual; creación, gestión y protección

2011/03/11

Si la Sociedad del Conocimiento y lo que ello conlleva en cuanto a la relación entre generación de riqueza para la Sociedad de un país (PIB) y sostenibilidad económica de las organizaciones que la integran, supone que la creación de Propiedad Intelectual (conocimiento) frente a la provisión de servicios es crítica, por motivo de la glocalización, deslocalización de la producción hacia regiones emergentes, comercio electrónico, competitividad y campeones regionales (en términos económicos), etc…

…por qué motivo los Ingenieros de Telecomunicación (hablando de manera genérica y por tanto errando desde el primer momento en la apreciación), no tienen (tenemos) en su plan de estudios formación extensa y especializada en este área? Esto mismo que me pregunto para este colectivo es válido para tantos otros, por no decir que aplica a cualquier sector productivo.

En este punto no sólo cabe plantearse un aspecto importantísimo que es la propia generación de esa Propiedad Intelectual (dícese de: “…reconocimiento de un derecho particular en favor de un autor u otros titulares de derechos, sobre las obras del intelecto humano”) y su aprovechamiento o valorización a través de la explotación comercial, sino de preservar los derechos de recompensa del ingeniero, entendido como productor de ingenio. (Y no voy a entrar en la discusión de la desgraciadamente famosa Ley Sinde).

Esto me trae a la mente otro tema fundamental para la sociedad y economía de un país y que es su capacidad de emprender, de que los individuos que la conforman no sean aversos a afrontar el riesgo, de lanzar una iniciativa empresarial que ponga en la calle un nuevo producto, una invención, una nueva manera de hacer, algo que aporte valor; el emprendedurismo, entrepreneurship o montar una empresa. Afortunadamente, las administraciones de los distintos ámbitos están comenzando a empujar en este sentido (aunque queda mucho por hacer) y comienza a haber un movimiento o moda alrededor de ello. Del “por qué no te dejas de tonterías y trabajas en el banco, como tu padre” al respeto que comienzan a infundir estos héroes de la Economía.

Desde hace años trabajo en I+D+i y en muy contadas ocasiones los equipos con los que he colaborado tenían (teníamos!) siquiera unos conceptos mínimos básicos aprendidos sobre el significado real, impacto y consecuencias de la creación, gestión y protección de la Propiedad Intelectual. Y, by the way, tampoco sobre lo que es la I+D+i y la diferencia entre ellas o lo que eso supone en una organización de puertas para adentro (generación de valor) y/o para afuera (diferenciación e incentivos económicos y fiscales públicos) en el corto (Cuenta de Resultados), medio (posicionamiento) y largo plazo (supervivencia).

Creo que es absolutamente necesario que este asunto sea estudiado en profundidad por los profesionales del Sector (de todos los sectores, en realidad) y que, por tanto, forme parte de los planes de estudio de grado y master si queremos una oportunidad en la Economía de la Competitividad.

Ah, pero… te vas a dedicar a la docencia?

2010/10/20

Desde que hace un par de semanas superé el Examen de Suficiencia Investigadora del Doctorado, he oído esta pregunta en muchas (demasiadas) ocasiones. No me molesta, pero sí me parece sintomático de una situación que merece reflexión.

¿Qué es la Suficiencia Investigadora? Cuando te matriculas en el Doctorado (plan antiguo o “AB” -Antes de Bolonia-) tienes un periodo de docencia en el que recibes clases, luego debes realizar unos trabajos de investigación o tesinas, presentarte al examen y tras aprobarlo y conseguir el Diploma de Estudios Avanzados o DEA (título oficial), puedes comenzar a trabajar en la Tesis. Todo este proceso dura, en el mejor de los casos, tres o cuatro años con dedicación plena.

La Suficiencia Investigadora es, al fin y al cabo, una prueba que busca comprobar la madurez intelectual y capacidad de investigación del estudiante, para intentar asegurar que puede afrontar con un cierto éxito la elaboración de la Tesis. Tras la aplicación de Bolonia, el proceso pasa por lo siguiente: después de terminar el Grado (4 años, de manera genérica), se hace un Máster (otros 2 años) y luego se comienza a trabajar directamente en la Tesis.

El caso es que en el año 2000, justo después de haber acabado la carrera, decidí embarcarme en la aventura del Doctorado. En ese momento mi mejor amigo me dijo: “Pero para qué? So friki!”

Birrete

Y eso ya era una indicación de lo que se le pasa o pasaba a la gente por la cabeza, incluidos y especialmente a un porcentaje alto de los empresarios, directivos y los responsables de los departamentos de selección en la empresa privada, cuando decías que estudiabas o habías estudiado un Doctorado (= Profesor de Universidad, rarito, laboratorio, demasiado teórico, poco enfocado a negocio, etc…). Y no entro a valorarlo, porque… probablemente algo de razón y de desconexión entre ambos mundos habría!

Así, sólo el 4% de las empresas españolas valora positivamente la figura de los más de 80.000 doctores que tiene nuestro país. En Estados Unidos, parece preocuparles, sin embargo, que haya demasiado poco titulado en Tercer Ciclo en la empresa privada.

Según el INE, en su Encuesta de Recursos Humanos en Ciencia y Tecnología de 2009, sólo el 15,7% de los doctores trabaja en el sector privado, mientras que en Europa la media es del 50%. Una cifra sorprendente. Y no deja de serlo, tampoco, que a pesar del poco halagüeño panorama laboral en la empresa, 7.150 personas obtienen su título en España de media anual (frente a los 30.000 al año en Estados Unidos). Otro dato curioso que me toca más directamente: Sólo el 8% de los doctores se ha especializado en Ingeniería o Tecnología, frente al 33,3% de los que optan por las Ciencias Naturales.

Y es que mi intención, a día de hoy, no es dedicarme a la docencia en exclusiva; pues me gusta mucho, pero como actividad a tiempo parcial. Pero parece ser que todavía, hoy en día, hay una asociación mental escrita a bajo nivel en el subconsciente colectivo que determina que un Doctor debe consagrar toda su energía vital a la bata blanca.

élogosAfortunadamente, en mi proyecto actual, donde me dedico a la Innovación Tecnológica en la división de I+D de élogos, se valora positivamente mi inquietud investigadora. No en vano, esto tiene consecuencias positivas para mi empresa; en la resolución de convocatorias de ayudas directas e indirectas a proyectos de I+D+i (Torres Quevedo, Avanza, Innpacto, etc.), entre otras.


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