Si la Sociedad del Conocimiento y lo que ello conlleva en cuanto a la relación entre generación de riqueza para la Sociedad de un país (PIB) y sostenibilidad económica de las organizaciones que la integran, supone que la creación de Propiedad Intelectual (conocimiento) frente a la provisión de servicios es crítica, por motivo de la glocalización, deslocalización de la producción hacia regiones emergentes, comercio electrónico, competitividad y campeones regionales (en términos económicos), etc…
…por qué motivo los Ingenieros de Telecomunicación (hablando de manera genérica y por tanto errando desde el primer momento en la apreciación), no tienen (tenemos) en su plan de estudios formación extensa y especializada en este área? Esto mismo que me pregunto para este colectivo es válido para tantos otros, por no decir que aplica a cualquier sector productivo.
En este punto no sólo cabe plantearse un aspecto importantísimo que es la propia generación de esa Propiedad Intelectual (dícese de: “…reconocimiento de un derecho particular en favor de un autor u otros titulares de derechos, sobre las obras del intelecto humano”) y su aprovechamiento o valorización a través de la explotación comercial, sino de preservar los derechos de recompensa del ingeniero, entendido como productor de ingenio. (Y no voy a entrar en la discusión de la desgraciadamente famosa Ley Sinde).
Esto me trae a la mente otro tema fundamental para la sociedad y economía de un país y que es su capacidad de emprender, de que los individuos que la conforman no sean aversos a afrontar el riesgo, de lanzar una iniciativa empresarial que ponga en la calle un nuevo producto, una invención, una nueva manera de hacer, algo que aporte valor; el emprendedurismo, entrepreneurship o montar una empresa. Afortunadamente, las administraciones de los distintos ámbitos están comenzando a empujar en este sentido (aunque queda mucho por hacer) y comienza a haber un movimiento o moda alrededor de ello. Del “por qué no te dejas de tonterías y trabajas en el banco, como tu padre” al respeto que comienzan a infundir estos héroes de la Economía.
Desde hace años trabajo en I+D+i y en muy contadas ocasiones los equipos con los que he colaborado tenían (teníamos!) siquiera unos conceptos mínimos básicos aprendidos sobre el significado real, impacto y consecuencias de la creación, gestión y protección de la Propiedad Intelectual. Y, by the way, tampoco sobre lo que es la I+D+i y la diferencia entre ellas o lo que eso supone en una organización de puertas para adentro (generación de valor) y/o para afuera (diferenciación e incentivos económicos y fiscales públicos) en el corto (Cuenta de Resultados), medio (posicionamiento) y largo plazo (supervivencia).
Creo que es absolutamente necesario que este asunto sea estudiado en profundidad por los profesionales del Sector (de todos los sectores, en realidad) y que, por tanto, forme parte de los planes de estudio de grado y master si queremos una oportunidad en la Economía de la Competitividad.
Etiquetas: Competitividad, Economía, Entrepreneurship, Formación, I+D+i, Ingeniero, Innovación, Propiedad Intelectual, Sociedad del Conocimiento, Sostenibilidad, Valor
2011/03/18 a las 13:00 |
Eso forma parte del ADN que configura la cultura empresarial y la estructura socioeconomica del pais. Esto podria venir a explicar porque nuestras universidad tienen un bajo numero de registro de patentes o por que es tan complicado transferir los resultados de la investigacion universitaria a la creacion de start-up o spin-off. Muchas tesis y PFC se quedan almacenados en estanterias.
2011/03/12 a las 0:47 |
Ciertamente la innovación y el empredurismo deben ser incluidos de manera integral, tanto en los estudios a nivel universitario, como a nivel de ESO y Bachillerato. Solo hace falta ver las encuestas que se publican sobre la cantidad de jóvenes que prefieren trabajar como funcionarios o como trabajadores por cuenta ajena y, no es que sea malo, pero aún los niveles de empredurismo siguen siendo bajos, aunque desde hace un tiempo comienzan a mejorar.